La vida del Córdoba Club de Fútbol y la mía están muy unidas desde su creación. El Córdoba se fundó en 1.954 y yo nací en 1.950, o sea, cuatro años antes. Con 4 años, al fundarse el Club, mi padre comenzó a llevarme al fútbol y con él viví los mejores momentos futbolísticos del equipo de mi tierra; vi al equipo en Primera División por dos veces y además al filial, Atlético Cordobés, en Tercera División jugando en el viejo Arcángel y haciendo buen fútbol. Conocí jugadores como Luís y Ricardo Costa, Del Bosque, Fermín, Cuesta, Escalante, Varo, Tejada... y tantos otros que dejaron huella.
Y en mi vida, junto al Córdoba, he demostrado mi cordobesismo incluso cuando le he criticado.
He sido socio, he sido Jefe de Prensa, soy socio protector y también soy accionista, como demuestran los documentos.
Por eso ahora, cuando llegan los salvapatrias que velan solo por sus propios intereses y me llaman anticordobesista, yo les digo que a fidelidad a los colores blanquiverdes ninguno me gana. Viva el Córdoba, pero lejos de especuladores.



